Cuando ves la basura brillar.-

Yo pienso con mi cabeza oscura.

Tengo conciencia de un ojo perdido, indico el sitio extraviado de un ojo en la cabeza de la humanidad criminal.

He vivido hasta los veintisiete años con el odio oscuro del Padre, de mi padre particular. Hasta el día en que le ví morir. Entonces cedió el rigor inhumano con el que le acusaba de oprimirme. Y, por primera vez en la vida, este padre me tendió los brazos. Y yo que estoy molesto en mi cuerpo, comprendí que él había estado toda la vida molesto por el suyo, y que existe una mentira del ser contra la cual hemos nacido para protestar.

_ Antonin Artaud, Mensajes revolucionarios.

Niñokiltro fuma una colilla, su sonrisa entre patillas de pirata en altamar.

La guitarra sobre la silla, en el techo una bombilla, en el suelo nada más que un colchón y se pueden ver las estrellas en el reflejo de las botellas de ron.

Me muevo en frente tuyo como si no nos conociéramos, como quien recién te ve, pero yo te conozco hace tiempo, es solo que no quiero perder la oportunidad de conocerte de nuevo.

Te hablo ignorando lo que más puedo sobre ti y tus formas y olvido quién eres, quién soy.

Tu me hablas como a un extraño y prefiero pensar que realmente no sabes quién soy.

Nos entregamos a un juego de posibilidades, el viento raco, un perro muerto como durmiendo al costado izquierdo de la puerta, un escenario perfecto para el cuento que nos vamos a contar.

Deseo que se haga surgir la magia oculta de una tierra sin semejanza con el mundo  egoísta que se obstina en caminar sobre ella y no ve la sombra que cae sobre él.

_ Antonin Artaud, Mensajes revolucionarios.

Entre la realidad y yo, estoy yo y mi deformación personal de los fantasmas de la realidad.

_ Antonin Artaud, Mensajes revolucionarios.